Te contamos lo que hacemos. Y también lo que no.
Somos un equipo pequeño y muy cercano. No prometemos milagros ni unicornios: te explicamos exactamente cómo conseguimos que tu cuenta crezca con seguidores reales, qué filtros aplicamos y qué vas a poder ver tú mismo, cada día, desde tu panel.
Lo que NO hacemos
Lo ponemos primero a propósito. Si algo de esto es lo que buscabas, mejor te lo decimos ahora y nos ahorramos el tiempo los dos.
No robamos cuentas
Es, de lejos, la pregunta que más nos hacéis. Y la respuesta es fácil: menudo negocio sería. Vivimos de que tu cuenta siga siendo tuya y de que sigas con nosotros el mes que viene.
No te vamos a dar 1.000 seguidores el primer mes
Una cuenta que crece despacio no puede pasar de golpe a crecer diez veces más. Instagram lo ve venir, no son tontos. Vamos poco a poco, y por eso funciona.
No vendemos seguidores falsos
Si lo que quieres es un número bonito en el perfil, eso se compra en un minuto y por cuatro euros en cualquier sitio. Nosotros traemos personas reales, que es justo lo que cuesta.
No garantizamos likes ni comentarios
Podemos conseguir que gente real entre en tu perfil. Lo que no podemos es obligarles a dar like. Cuantos más seguidores activos tengas, más oportunidades, pero ahí manda la calidad de tu contenido.
No cobramos en automático
No hay domiciliaciones ni renovaciones sorpresa. Te mandamos un correo y, si quieres seguir, pagas tú. Si no quieres seguir, no haces nada.
No aceptamos todos los perfiles
Nos gustaría, pero para dar un servicio de calidad limitamos las altas cada mes. Tampoco trabajamos cuentas de contenido para adultos ni temáticas irrespetuosas.
Lo que SÍ hacemos
Crecimiento orgánico, de verdad
Buscamos a las personas que ya siguen cuentas parecidas a la tuya, y las invitamos a conocerte una a una. Nada de listas compradas ni de granjas de perfiles: es el mismo camino que harías tú a mano, pero hecho a escala y sin descanso.
Cuidamos tu cuenta como si fuera nuestra
Y no lo decimos por bonito: si tu cuenta se resiente, te vas, y dejamos de cobrar. Nuestro interés y el tuyo son exactamente el mismo. Por eso preferimos ir lento y seguro antes que rápido y a lo loco.
Te damos la cara
Somos personas, no un formulario. Puedes escribirnos las dudas que quieras y también llamarnos por teléfono. No tardamos más de 24 horas en contestar; eso lo vas a comprobar tú mismo.
Te enseñamos lo que estamos haciendo
Esta es la novedad de la que más orgullosos estamos. Ya no tienes que fiarte de nuestra palabra ni esperar a fin de mes: tienes un panel donde ves tu crecimiento y el trabajo del día, en directo.
Tu panel de crecimiento, abierto 24 horas
Durante años, contratar un servicio como el nuestro era un acto de fe: pagabas y esperabas a ver el número a final de mes. Eso se acabó. Ahora tienes tu propio acceso y ves lo mismo que vemos nosotros.
- Tu gráfica día a día, no un número suelto a fin de mes. Ves la curva subir.
- Seguidores ganados y perdidos, con su fecha. Sin maquillar: los altibajos también se ven.
- El trabajo de cada jornada: cuánta interacción se ha hecho, a qué ritmo y en qué horario.
- El estado de tu cuenta. Si Instagram se pone tonto y hay que frenar, lo ves ahí antes de que te lo contemos.
- Tu histórico completo desde el primer día, para comparar meses de verdad.
Tú eliges de dónde salen tus seguidores
Nadie conoce tu sector mejor que tú. Por eso, desde el mismo panel, puedes añadir las cuentas de las que quieres que saquemos público: tu competencia, los referentes de tu nicho, el negocio de la calle de al lado, el perfil de tu ciudad. Nosotros extraemos sus seguidores, los pasamos por los filtros e interactuamos con los que encajan.
- Las eliges tú, cuando quieras. Si una cuenta no te está trayendo el público que esperabas, la quitas y pones otra. Sin esperar a nadie.
- O te las buscamos nosotros. Si no sabes por dónde empezar, hacemos el trabajo de investigación de tu sector y de tu zona, y te proponemos una lista para que la apruebes.
- Vigilamos que sigan vivas. Una cuenta fuente que se abandona, se cierra o se vuelve privada deja de servir. El sistema lo detecta y la retira sola antes de que te haga perder días.
- Reparto inteligente. Las fuentes que mejor te están funcionando reciben más peso automáticamente. Las que no dan resultado, menos.
Eliges las cuentas
Tú, nosotros, o los dos. Cuentas afines a lo tuyo y, siempre que se pueda, de tu país y tu zona.
Extraemos su público
Recogemos los seguidores de esas cuentas: gente que ya ha demostrado interés por tu temática.
Pasan los filtros
Aquí se cae la mayoría. Sólo sigue adelante quien encaja con tu país, tu idioma y tu tipo de cliente.
Interactuamos
Uno a uno, a ritmo humano, desde un móvil dedicado a tu cuenta. Y tú lo ves en el panel.
Cómo segmentamos
Instagram no te deja filtrar a su gente por país, edad o afinidad: esa información no viene en bandeja. Durante años, esa fue la respuesta y punto. Hoy ya no. Hemos construido nuestro propio sistema de filtros que cruza las señales públicas de cada perfil con herramientas de búsqueda avanzada, y descarta antes de tocar nada.
Cómo se estrecha el embudo
Ejemplo de una campaña local. De todo lo que se extrae, sólo una parte pequeña llega a recibir una interacción tuya:
Seamos honestos: no es perfecto, y nunca lo será. Instagram es una red global y siempre se colará algún perfil que no tiene nada que ver contigo. La diferencia es que hoy se cuela muchísima menos gente que hace dos años, y que a los que no encajan los bloqueas tú en dos segundos y asunto arreglado. Serán los menos.
Vamos al ritmo de una persona, no de un robot
Casi todos los sustos con Instagram vienen de lo mismo: ir demasiado rápido y de forma demasiado regular. Un humano no hace 200 cosas seguidas cada 8 segundos exactos. Nosotros tampoco.
Arranque progresivo
Las primeras semanas se trabaja muy suave y se va subiendo poco a poco. Es la parte más aburrida y la que más cuentas salva.
Con horario y con descansos
Tu cuenta trabaja dentro de una franja horaria coherente, con pausas repartidas. Nadie está activo en Instagram 24 horas sin dormir.
Un móvil dedicado a tu cuenta
Nada de servidores compartidos haciendo cientos de cuentas a la vez. Tu perfil vive en un dispositivo real con su propia conexión.
Velocidad variable
Los tiempos entre una acción y la siguiente cambian solos, igual que cambian los de una persona que a veces se distrae y a veces va del tirón.
Si algo huele mal, paramos
El sistema vigila tu cuenta continuamente. A la mínima señal rara, frena solo y nos avisa. Preferimos perder un día que perder una cuenta.
Y si hay parón, lo recuperas
Si tu cuenta se queda parada unos días por un bloqueo temporal, esos días te los sumamos al final del mes. Faltaría más.
Lo que necesitamos de ti
Son cuatro cosas, y no son un capricho nuestro: son las reglas que impone Instagram. Si no puedes cumplirlas, es mejor que no contrates el servicio y no perdamos el tiempo ninguno de los dos. Preferimos decírtelo antes que después.
Y una condición importante: nuestro sistema no es compatible con ningún otro servicio de compra de seguidores o likes, ni con aplicaciones a las que hayas dado tus claves o permisos. Si detectamos que se están usando, suspendemos la suscripción sin devolución. No es por malos: es que se pisan entre ellos y quien acaba pagando el destrozo es tu cuenta.
1 · Tu perfil, en un solo móvil
Nada de tenerlo abierto en dos teléfonos y en el ordenador a la vez. Instagram lo detecta enseguida y es de las cosas que peor se lleva.
2 · Déjanos unas horas al día
Necesitamos una franja de trabajo en la que no coincidamos contigo dentro de la aplicación. Si entramos los dos a la vez, saltan las alarmas.
3 · Publica todo lo que quieras
Fotos, reels e historias, los que te apetezcan: eso es tuyo y es bueno. Lo que te pedimos es que dejes la interacción (seguir, likes) para nosotros.
4 · Correo y móvil propios · Avísanos del 2FA
Que el correo y el teléfono de esa cuenta no los tengas puestos en otra. Y si tienes la verificación en dos pasos activada, dínoslo al empezar.
Cuidado con los robos de cuentas
Si te llega un mensaje directo o un correo diciendo que tu cuenta será eliminada en 24 o 48 horas y pidiéndote que verifiques tus datos, desconfía. Sobre todo si viene en un idioma que no es el tuyo.
Instagram no avisa así: si tiene que eliminar una cuenta, la elimina y después reclamas. Ese enlace te lleva a una web falsa clavada a la de verdad, y en cuanto metes tu usuario y tu contraseña te has quedado sin cuenta. A las pocas horas te escribe alguien pidiéndote dinero por devolvértela, que nunca te devuelve.
Ante la duda, pregúntanos antes de tocar nada. Es gratis y te ahorra el disgusto de tu vida.
Preguntas frecuentes
¿Me pueden bloquear la cuenta?
¿Trabajáis todos los días?
¿Cobráis en automático?
¿Vuestros seguidores dan likes y comentan?
¿Me vais a conseguir clientes?
¿Puedo publicar, subir historias y usar mi cuenta con normalidad?
¿Y si mi cuenta ya es grande o muy activa?
¿Cuándo hay plazas?
Somos un equipo humano y muy cercano.
Y lo mejor: sabemos hacer esto.
Si has llegado hasta aquí, ya sabes cómo trabajamos, qué te vamos a enseñar y qué no te vamos a prometer. Ahora sólo falta saber si hay plaza para ti.
¡Gracias por vuestra confianza! Seguimos. — El equipo de Pleno